Japón ha iniciado la administración de una terapia celular experimental para la enfermedad de Parkinson. El primer trasplante se realizó en octubre en el Hospital Universitario de Kioto, según anunció la farmacéutica japonesa Sumitomo Pharma. El tratamiento cuenta con una aprobación condicional en el país, por lo que su aplicación clínica se produce mientras continúa la evaluación de sus resultados.
La propuesta pretende sustituir parte de las células nerviosas que dejan de funcionar con el párkinson. La enfermedad es un trastorno neurológico crónico y degenerativo que afecta al sistema motor y puede causar temblores y dificultades para moverse. Las terapias disponibles alivian los síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad, según explicó la compañía en un comunicado recogido por AFP.
«El primer trasplante se realizó en el Hospital Universitario de Kioto en octubre»
El procedimiento utiliza células madre pluripotentes inducidas, conocidas como células iPS. Se obtienen a partir de células adultas de personas sanas que han sido reprogramadas para recuperar la capacidad de transformarse en distintos tipos celulares. En este caso, el objetivo es convertirlas en precursoras de neuronas productoras de dopamina y colocarlas en el cerebro de la persona tratada.
Qué muestran los primeros datos
La aprobación japonesa llegó en marzo, después de un ensayo clínico en el que participaron siete pacientes de entre 50 y 69 años. Los investigadores implantaron en ambos hemisferios cerebrales cinco o diez millones de células, según la información difundida por AFP. El seguimiento se prolongó durante dos años y no registró efectos adversos graves, de acuerdo con los datos comunicados.
- Cuatro de los participantes mostraron una mejoría de sus síntomas.
- El ensayo incluyó implantes de cinco o diez millones de células en cada caso, según la cantidad indicada para cada paciente.
- La autorización es condicional, de modo que la terapia continúa bajo evaluación clínica.
Estos resultados son iniciales y proceden de un grupo reducido de pacientes. La ausencia de efectos adversos graves durante el periodo de seguimiento comunicado no equivale a demostrar que el tratamiento sea eficaz para todas las personas con párkinson ni que detenga la enfermedad. Además, la información disponible procede de la farmacéutica y de la cobertura de AFP; no incluye en el material difundido todos los detalles metodológicos del ensayo.
Un programa clínico todavía en desarrollo
Sumitomo Pharma prevé realizar trasplantes en entre 20 y 30 pacientes hasta marzo de 2029. La empresa también desarrolla un ensayo clínico en Estados Unidos. La ampliación del número de participantes permitirá reunir más información sobre la seguridad de las células, la evolución de los síntomas y la duración de cualquier mejoría observada.
La terapia no debe confundirse con una cura ya demostrada. Se trata de una estrategia de medicina regenerativa que intenta reponer células relacionadas con la producción de dopamina, pero su utilidad clínica a largo plazo aún depende de los resultados de los estudios en curso y de la vigilancia de los pacientes tratados.