La película Dao, dirigida por el cineasta franco-senegalés Alain Gomis, ha ganado la Espiga de Oro de la 71.ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). El jurado internacional ha destacado la forma en que la cinta aborda las ceremonias matrimoniales en dos continentes y construye un espacio situado entre la ficción y el documental.
El palmarés se ha dado a conocer este 31 de octubre de 2026 en Valladolid. La organización del festival decidió suspender la ceremonia de clausura prevista después del accidente ferroviario ocurrido en Toledo. La lectura de los premios comenzó con un recuerdo para las familias de las víctimas y para José Luis Cienfuegos, antiguo director de la Seminci, fallecido en diciembre de 2025, según ha informado RTVE a partir de agencias.
«El extraordinario logro de la película reside en evocar un espacio libre, abierto y poroso, entre la ficción y el documental».
El reconocimiento a Dao se apoya, según el jurado, en una propuesta en la que el ritmo, la duración y el movimiento generan una atmósfera íntima e inmersiva. La valoración también subraya la intensidad con la que la película conecta lo personal y lo colectivo, así como aquello que se muestra con aquello que se percibe. El resultado es una obra que el jurado considera singular dentro de la competición.
El resto del palmarés internacional
La Espiga de Plata ha recaído en La Gradiva, ópera prima de la directora francesa Marine Atlan. El jurado ha señalado la combinación de naturalismo y elementos novelescos, junto con sus componentes líricos, mitológicos y metafísicos.
- Mejor dirección: Lisandro Alonso, por La Libertad Doble.
- Mejor interpretación femenina: Alba Rohrwacher, por A Good Little Soldier.
- Mejor interpretación masculina: Swann Arlaud, por Un hombre de nuestro tiempo.
| Premio | Ganador o ganadora | Película |
|---|---|---|
| Espiga de Oro | Alain Gomis | Dao |
| Espiga de Plata | Marine Atlan | La Gradiva |
| Mejor dirección | Lisandro Alonso | La Libertad Doble |
La edición de este año ha quedado marcada, por tanto, por un palmarés que reconoce propuestas de procedencias y estilos diversos, pero también por una clausura sin gala. La Seminci ha optado por comunicar sus principales premios en un acto sobrio, manteniendo el foco en las películas y en el trabajo de sus equipos pese a la suspensión de la ceremonia final.