Una expedición científica internacional liderada por investigadores chinos ha descubierto extensas comunidades de animales marinos a 9.533 metros de profundidad en el Pacífico noroccidental, según un artículo publicado en Nature. El hallazgo, obtenido durante inmersiones realizadas en 2024 con el sumergible tripulado Fendouzhe, registra el ecosistema sustentado por quimiosíntesis más profundo y más disperso conocido hasta la fecha.
Un ecosistema sin luz pero con abundante vida
Los científicos exploraron sectores de las fosas de las Kuriles‑Kamchatka y las Aleutianas, dos regiones extremadamente profundas y poco estudiadas. En una de las inmersiones identificaron densas colonias de gusanos tubícolas a 9.533 metros, acompañadas de grandes concentraciones de moluscos bivalvos y otros invertebrados especialmente adaptados a condiciones de alta presión y ausencia de luz solar.
Los autores del trabajo describen además la notable extensión geográfica del fenómeno: estos ecosistemas aparecieron en distintos puntos separados por una distancia total aproximada de 2.500 kilómetros, lo que sugiere que las comunidades quimiosintéticas profundas pueden ser más comunes y más conectadas de lo que se suponía.
Características observadas
- Profundidad máxima registrada: 9.533 m.
- Organismos dominantes: gusanos tubícolas y moluscos bivalvos.
- Tamaños observados: gusanos de 20–30 cm; moluscos de hasta 23 cm.
- Extensión geográfica del hallazgo: unos 2.500 km entre puntos muestreados.
En ausencia de luz, la base productiva de estos ecosistemas no es la fotosíntesis sino la quimiosíntesis: microorganismos que obtienen energía de reacciones químicas —por ejemplo a partir de compuestos reducidos emitidos por el sustrato o por respiración de sulfuro— y sostienen cadenas tróficas locales. El artículo en Nature sitúa estos montículos biológicos como el registro más profundo y extenso conocido de comunidades animales sustentadas por este proceso.
Implicaciones y contexto
El hallazgo amplía los límites conocidos de la vida animal compleja en las profundidades oceánicas y plantea preguntas sobre la distribución y la conectividad de fuentes de alimento químico en los fondos abisales. También subraya la importancia de misiones con capacidad tripulada, como Fendouzhe, para observar in situ la fauna y las estructuras geológicas que favorecen la quimiosíntesis.
| Elemento | Dato observado |
|---|---|
| Profundidad del hallazgo | 9.533 m |
| Organismos destacados | Gusanos tubícolas; moluscos bivalvos |
| Tamaños máximos registrados | Gusanos 20–30 cm; moluscos hasta 23 cm |
| Extensión entre puntos | ≈ 2.500 km |
Según el estudio publicado en Nature, este registro marca un nuevo límite para los ecosistemas asociados a quimiosíntesis y demuestra que la vida animal puede adaptarse a condiciones de presión extremas manteniendo comunidades relativamente densas. Los autores también resaltan que la observación repetida en puntos distantes sugiere procesos que permiten la persistencia y colonización de estas comunidades a escala regional.
La exploración de las zonas profundas sigue siendo limitada por la complejidad técnica y el coste de las misiones. Sin embargo, descubrimientos como este muestran que quedan ecosistemas desconocidos en los abismos marinos con interés tanto para la biología evolutiva como para la conservación de hábitats únicos en la Tierra.