El ajuste del reloj que se produce con el cambio de hora puede influir en el comportamiento de los perros domésticos, y no sólo por la variación de la luz solar. Así lo explica Manuel Manzano, veterinario y divulgador, en un vídeo publicado en su canal de YouTube y recogido por El Confidencial el 22 de octubre de 2026. Según Manzano, las alteraciones en las rutinas y el estado de ánimo de los propietarios tienen un papel relevante en la adaptación de las mascotas.
Manzano hace referencia a una investigación realizada en Canadá en 2021, que comparó la respuesta al cambio horario entre perros de compañía y perros de trineo. El estudio detectó diferencias entre ambos grupos: los animales sometidos a actividad laboral intensa y ritmos marcados —como los perros de trineo— necesitaron entre uno y dos días para readaptarse, mientras que los perros domésticos presentaron una respuesta más heterogénea, influida por los cambios en las rutinas familiares.
«Si nosotros nos sentimos durante dos o tres días más irascibles o nerviosos, el perro se va a sentir igual de irascible, más nervioso o más inquieto», dijo Manuel Manzano en su canal de YouTube, según El Confidencial.
Por qué la rutina humana pesa más que la luz
El veterinario señala que inicialmente pensaba que la principal causa del desajuste era la modificación de la exposición a la luz solar, pero que las evidencias del estudio canadiense le llevaron a matizar esa idea: los cambios en horarios de alimentación, paseos y la alteración del estado emocional de los cuidadores condicionan de forma directa el comportamiento canino. En la práctica, si la familia retrasa o adelanta comidas, salidas y horarios de sueño, el perro percibe ese cambio como variación del entorno y puede mostrar inquietud, irritabilidad o menor apetito.
- Perros de trineo: adaptación rápida (1–2 días), según el estudio canadiense.
- Perros domésticos: respuesta variable; la alteración de las rutinas humanas juega un papel decisivo.
- Factores relevantes: horarios de alimentación, paseos, cambios en el ánimo de los propietarios.
Qué observó el estudio y qué no se debe concluir
El trabajo citado por Manzano no convierte un único hallazgo en consenso general; simplemente aporta evidencia de que la adaptación depende del contexto y de la actividad habitual del animal. El estudio de 2021 documentó diferencias entre grupos de perros con ritmos de vida muy distintos, pero no propone una cifra única de tiempo de adaptación aplicable a todos los perros de compañía.
| Grupo analizado | Tiempo aproximado de adaptación (según el estudio) |
|---|---|
| Perros de trineo | 1–2 días |
| Perros domésticos | Respuesta variable; depende de cambios en la rutina y comportamiento humano |
En su intervención, Manzano también recordó que el vínculo estrecho entre dueño y mascota hace que el estado emocional del primero tras el ajuste horario —irritabilidad, nerviosismo o cansancio— se traslade al animal. Por ello, más que centrarse únicamente en la luz diurna, la gestión de las rutinas puede facilitar la transición.
El mensaje principal que desprende esta información es doble: por un lado, el cambio de hora puede provocar alteraciones transitorias en el comportamiento de los perros; por otro, mantener horarios de alimentación y paseos lo más estables posible y minimizar el estrés del entorno parece ayudar a reducir la incomodidad del animal durante esos días.
La recomendación general, siempre desde la evidencia citada por el veterinario y el estudio canadiense, es observar con atención cualquier cambio en el apetito, el sueño o el nivel de ansiedad del perro y, si aparecen signos persistentes o preocupantes, consultar con un profesional veterinario. El Confidencial recoge las declaraciones de Manuel Manzano y enlaza al vídeo en su canal de YouTube en el que explica con más detalle las razones y cita la investigación de 2021.