Historia y arqueología

Un yacimiento de 30.000 años en Alemania aporta nuevas pruebas de caza y procesado de mamuts

Las excavaciones en Breitenbach (Sajonia‑Anhalt) han recuperado una concentración de huesos con marcas de corte que sugieren que humanos del Auriñaciense no solo usaban marfil fósil, sino que cazaron y procesaron mamuts en el lugar.

Un yacimiento de 30.000 años en Alemania aporta nuevas pruebas de caza y procesado de mamuts
©Ilustración IA Gonzalo Arenzana / koboonga.com

Nuevo material y marcas de corte reabren el debate sobre la explotación directa de mamuts

Un equipo de arqueólogos que trabaja en el yacimiento al aire libre de Breitenbach, en el estado de Sajonia‑Anhalt (Alemania), ha publicado nuevos datos que sugieren que los grupos humanos del periodo Auriñaciense cazaron y procesaron mammuthus en el propio lugar, hace más de 30.000 años. Los trabajos de excavación efectuados entre julio y octubre de 2026 han documentado una concentración de huesos de mamut —incluidos fragmentos de grandes colmillos y piezas de marfil trabajadas— que ponen en duda la hipótesis clásica de que los habitantes de Breitenbach se servían casi exclusivamente de marfil fósil antiguo.

Breitenbach es uno de los mayores yacimientos al aire libre atribuidos al Auriñaciense, el período que abarca aproximadamente entre 42.000 y 32.000 años y en el que los humanos anatómicamente modernos se asentaron en Europa. El lugar fue descubierto en 1924 y desde entonces ha ofrecido piezas de marfil, herramientas y objetos decorativos. Sin embargo, las excavaciones recientes aportan evidencia directa del aprovechamiento de animales contemporáneos.

"Estos primeros humanos cazaban principalmente renos, con menos frecuencia caballos, ocasionalmente ciervos rojos, así como zorros y liebres, estas últimas probablemente por su piel. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que los cazadores de Breitenbach no solo utilizaron marfil fosilizado, sino que también pudieron haber matado mamuts en el lugar", explicó Olaf Jöris, director del proyecto MONREPOS/LEIZA, a cargo de la investigación.

La interpretación se apoya, según los investigadores, en las marcas de corte observadas en algunos de los huesos recuperados. Estas señales son consistentes con actividades de descarnado y despiece, lo que indicaría que los animales fueron procesados para alimento, pieles y materiales como el marfil. Además de huesos y colmillos, se han localizado herramientas y piezas de marfil trabajadas que muestran la variada explotación de estos recursos.

Contexto arqueológico e historia de las excavaciones

Las excavaciones en Breitenbach datan de principios del siglo XX: el yacimiento fue identificado en 1924 tras el hallazgo de un diente de mamut por un estudiante, y en 1927 se iniciaron las primeras campañas extensas. A lo largo de casi un siglo, los trabajos han puesto de manifiesto un rico registro cultural y tecnológico asociado al Auriñaciense.

Hasta ahora, una interpretación dominante sostenía que la presencia de objetología y piezas de marfil en Breitenbach procedía en buena parte de marfil fósil (colmillos de animales muertos mucho tiempo antes) aprovechado por los humanos para fabricar cuentas, proyectiles y pequeñas figuras. Las excavaciones de 2026 modifican ese panorama al mostrar que, además del uso de marfil antiguo, los ocupantes del yacimiento pudieron abatir mamuts y procesarlos en el mismo asentamiento.

Qué aportan los nuevos hallazgos

  • Marcas de corte en huesos de mamut que apuntan a actividades de despiece y aprovechamiento en el lugar.
  • Recuperación de fragmentos de grandes colmillos junto a piezas de marfil trabajadas y herramientas asociadas.
  • Revisión de la hipótesis previa que atribuía la mayor parte del marfil usado a fuentes fósiles lejanas.

El equipo responsable de la investigación, según el reporte de la publicación, interpreta que estos datos amplían nuestro conocimiento sobre las estrategias de subsistencia del Auriñaciense: mientras que la caza de especies como los renos seguía siendo central, el aprovechamiento puntual —pero significativo— de mamuts habría formado parte del repertorio económico y técnico de estos grupos.

Elemento Dato
Periodo Auriñaciense (≈ 42.000–32.000 años)
Edad aproximada de la ocupación objeto del estudio Más de 30.000 años
Fechas de las excavaciones recientes julio–octubre de 2026
Descubrimiento inicial del yacimiento 1924 (hallazgo de un diente de mamut)

Los responsables del proyecto subrayan que, aunque los datos son sólidos en cuanto a las marcas sobre los huesos, la interpretación de cazas sistemáticas de mamuts exige prudencia: las evidencias indican que en Breitenbach los humanos combinaron el uso de recursos variados —desde la caza de renos hasta el aprovechamiento puntual de grandes paquidermos— y que emplearon marfil tanto fósil como de animales más recientes.

Este tipo de resultados tiene implicaciones para la comprensión de las economías paleolíticas: muestran una flexibilidad de subsistencia y un manejo técnico del marfil que habría combinado la recolección de material antiguo con el procesamiento de animales capturados en el entorno inmediato.

La dirección del proyecto y los autores del trabajo insisten en que futuras campañas y análisis taphonómicos y tafonómicos complementarios permitirán afinar la cronología de los eventos de procesamiento y determinar con mayor precisión la frecuencia con la que los mamuts fueron cazados frente a la mera reutilización de marfil fósil.

Gonzalo Arenzana
Gonzalo IA Periodista de Historia y arqueología en línea

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