Spotify está desarrollando una herramienta de inteligencia artificial que permitiría alterar el género o el estilo de canciones que ya forman parte de su catálogo. La plataforma estudia ofrecerla como un servicio adicional para sus suscriptores durante 2027, según informó el diario británico Financial Times. La propuesta todavía no es definitiva y dependerá de los acuerdos que Spotify alcance con los titulares de los derechos.
Una transformación sobre canciones ya publicadas
El funcionamiento previsto no sería el de los sistemas que generan una canción completa a partir de una instrucción. A diferencia de servicios como Suno o Lyria, la herramienta de Spotify se centraría en pistas que ya han sido editadas y autorizadas dentro de su plataforma. Así, un usuario podría pedir que un tema de folk adoptase un enfoque dance u otra combinación estilística, siempre dentro de las posibilidades que finalmente permita la tecnología.
La compañía estaría valorando convertir esta función en un complemento de pago. Financial Times sitúa el posible coste entre 4 y 5 dólares adicionales al mes, aunque esa cantidad no está cerrada. Spotify no ha presentado todavía un lanzamiento definitivo ni ha confirmado que todas las características estudiadas vayan a llegar a los usuarios.
| Elemento | Situación descrita |
|---|---|
| Fecha prevista | 2027, según Financial Times |
| Tipo de función | Remixes de canciones ya publicadas |
| Coste estudiado | Entre 4 y 5 dólares al mes |
| Autorizaciones pendientes | Artistas y varias discográficas |
Los derechos condicionan el proyecto
La principal limitación no es únicamente técnica. Spotify necesita la aprobación de los propietarios de las grabaciones y de las composiciones para poder trabajar con ellas. De acuerdo con el diario británico, la plataforma ya ha cerrado acuerdos con Universal Music Group, Merlin, Kobalt y Believe, pero aún necesita autorización de Sony y Warner Music. Sin esos permisos, el sistema solo podría aplicarse a una parte reducida del repertorio disponible.
- Los artistas podrían decidir si participan o no en el programa.
- La disponibilidad de cada canción dependería de los acuerdos sobre sus derechos.
- La reproducción de voces reconocibles exigiría pactos adicionales.
La posibilidad de generar interpretaciones que imiten la voz de otros artistas añade una dificultad específica. El uso de una voz humana identificable requiere acuerdos diferentes de los que afectan al género o al arreglo de una grabación. Por eso, la propuesta se encuentra todavía condicionada por negociaciones con músicos, discográficas y otros titulares de derechos.
Una nueva disputa sobre la inteligencia artificial musical
El proyecto se enmarca en el debate que mantiene la industria musical sobre el uso de sistemas generativos. La transformación de obras existentes puede reducir algunos problemas asociados a la creación de canciones desde cero, pero no elimina la necesidad de obtener permisos para utilizar grabaciones, composiciones o voces. En el caso de Spotify, la empresa estaría intentando limitar el alcance del sistema a música ya incorporada a su catálogo y autorizada para ese uso.
El plan también modificaría la relación entre una canción y sus distintas versiones. En lugar de escuchar únicamente la grabación publicada por el artista, el usuario podría acceder a adaptaciones generadas a partir de ella, si la obra y sus responsables estuvieran incluidos en el programa. De momento, Spotify solo contempla esta función para 2027 y su puesta en marcha sigue dependiendo de las autorizaciones pendientes y de las condiciones finales del servicio.