El escultor, pintor y grabador valenciano Miquel Navarro ha fallecido a los 81 años, según ha informado La Voz de Galicia. Considerado uno de los nombres fundamentales del arte contemporáneo español y de la llamada Nueva Escultura Española, Navarro desarrolló una obra en la que las formas urbanas, las figuras humanas y la arquitectura se transformaron en materiales para pensar el espacio.
Una trayectoria ligada a la ciudad
Nacido en Mislata en 1945, el artista se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Inició su carrera como pintor, pero desde 1972 se dedicó casi por completo a la escultura. Ese cambio marcó el rumbo de una producción centrada en instalaciones, paisajes escultóricos y composiciones formadas por piezas pequeñas y variables.
La ciudad fue el gran motivo de su lenguaje artístico. Navarro no la reprodujo como una simple representación arquitectónica, sino que la convirtió en una metáfora construida con volúmenes, agrupaciones y estructuras. Sus conjuntos podían evocar calles, edificios, torres o siluetas humanas, mientras desdibujaban la frontera entre dos disciplinas que recorrieron toda su carrera: la escultura y la arquitectura.
- 1968: participó en la exposición colectiva Nuestro yo, en Valencia.
- 1972: celebró su primera exposición individual en la Galería Tassili de Oviedo.
- Desde 1973: desarrolló una de sus líneas esenciales, sus conocidas ciudades.
De los materiales experimentales a la obra pública
Su primera muestra individual coincidió con la creación de El volcán chimenea, una pieza experimental realizada con material refractario, arena suelta e incienso. A partir de entonces amplió sus investigaciones formales y trabajó con barro, plomo, zinc, aluminio, terracota, vidrio, piedra, yeso y madera, entre otros materiales citados por La Voz de Galicia.
Con el paso de los años, su producción incorporó también esculturas monumentales concebidas para espacios públicos. En Galicia dejó una de sus obras de mayor escala con Figuras para la batalla, conjunto escultórico inaugurado en 2011 en la Cidade da Cultura. La pieza forma parte de la presencia de Navarro fuera de los circuitos estrictamente museísticos y muestra su interés por relacionar la obra con el lugar que la acoge.
Reconocimiento en museos e instituciones
La obra de Navarro se exhibió en instituciones como el Guggenheim de Nueva York y Bilbao, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Centro Pompidou de París y el Instituto Valenciano de Arte Moderno de Valencia. El IVAM conserva más de 600 obras del artista, según la información publicada por La Voz de Galicia.
| Reconocimiento o presencia | Dato |
|---|---|
| Premio Nacional de Artes Plásticas | Reconocimiento a su trayectoria artística |
| Real Academia de Bellas Artes de San Fernando | Fue miembro de la institución |
| IVAM | Conserva más de 600 obras suyas |
La combinación de reconocimiento institucional, presencia internacional y obra pública situó a Miquel Navarro entre los artistas españoles que renovaron la escultura desde los años setenta. Su aportación quedó vinculada a una forma de entender el espacio urbano como un territorio plástico: un paisaje hecho de piezas, vacíos y relaciones arquitectónicas que podía trasladarse tanto a una sala de exposiciones como a una plaza o a un conjunto monumental.